Reflexiones Bicentenarias pensando en la Independencia Económica
Exequiel Cunibertti
Revista 2010, Mayo 2010 Año 4 N° 38
En el 2010 Argentina celebra su Bicentenario, en conmemoración de aquel auspicioso 25 de Mayo de 1810, de próceres como Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
Esta fecha patria es un momento de celebración, pero también debe ser un tiempo de reflexión y de revisionismo. Analizar la historia económica Argentina es el primer paso para repensar al país.
Reflexionar las ideas que expresó Moreno en su traducción de El Contrato Social: “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte, mudar de tiranos, sin destruir la tiranía”.
Interpretar el cambio de estrategia de Inglaterra respecto a estas tierras, donde fallidamente en 1806/07 realizó campañas bélicas de invasión y que tan sólo 3 años después de ser expulsados del país por sus habitantes organizados en armas contra el invasor, celebraron a cañonazos la Revolución de Mayo.
Comprender porque George Canning en 1824 escribía: “La cosa esta hecha, el clavo esta puesto, Iberoamérica es libre; y si sabemos dirigir bien el negocio, es inglesa”. Reconocer el acierto de Moreno, la liberación de la tutela española fue reemplazada por el dominio económico ingles. El sometimiento político fue sustituido por un arma más poderosa y diplomática, el dominio a través del comercio y del crédito de la banca inglesa.
Entender la dependencia económica en base a la Organización Nacional, contemplar el papel argentino en el contexto internacional como país periférico y la función inglesa en la conformación económico-social Argentina. Visualizar un modelo agroexportador, atravesado por la filosofía del libre comercio que propugnaban los terratenientes.
Considerar que la producción excluyente de carnes y cereales en la pampa húmeda para abastecer el mercado externo, imponía comprar a cambio todos los demás productos manufacturados. Ver la dicotomía liberal, para entenderla selectiva, donde se era liberal en cuanto a comercio exterior, pero intervencionista, en el orden interno en beneficio de los terratenientes con la expansión territorial y el disciplinamiento de la mano de obra necesaria para la desarrollo del modelo agroexportador.
Cuestionar un modelo que consolidó la dependencia Argentina a los intereses británicos y en beneficio de los dueños de la tierra. Determinar que el factor de subordinación fue el comercio como medio y el dinero como fin.
Dilucidar sus beneficiarios: los terratenientes propietarios de grandes extensiones de las mejores tierras y el capital extranjero, que se apoderó de sectores claves de la economía. Y con el Estado en sus manos, gestaron el orden jurídico, institucional y militar más conveniente a sus intereses económicos, insertando al país en el orden internacional, como país periférico.
Analizar la función inglesa en la tecnificación y la inversión externa que modernizó al país entre 1860/80 y 1930. La conformación de monopolios económicos en el sector financiero y crediticio, en el transporte, en los servicios públicos, frigoríficos, puertos y seguros.
Interpretar a la Argentina “Granero” en función de la Inglaterra, “Taller”. Discutir los dichos de Julio Argentino Roca (h): “Argentina es la joya mas preciada de la Corona Británica”, nos permitirá ver la naturaleza del pacto Roca-Runciman y la posterior creación del Banco Central al servicio de Inglaterra.
Pensar que en 1947, Juan Domingo Perón, a través de eficientes políticas económicas, en un contexto económico favorable a consecuencia del conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial, logró saldar las cuentas externas y de esa manera declarar la Independencia Económica. Y entender que, no por nada fue derrocado y proscripto durante 18 años.
Estudiar la dictadura militar de 1976 como la más cruenta y violadora de los derechos humanos, pero también como la herramienta de los países centrales y los sectores concentrados de la economía para romper con un modelo productivo y reemplazarlo por la especulación financiera, para destruir la independencia económica, reinsertarnos en el flagelo de la deuda y la subordinación ante los organismos de crédito internacional, al sometimiento económico, político e ideológico del paradigma Neoliberal como el método de excluir de la participación económica a los sectores populares.
Comprender que la Reforma Financiera de 1977, asentó al neoliberalismo, dado que permitió liberalizar la tasa de interés, fijándola por encima de la tasa de interés internacional, fomentando así el endeudamiento privado de los grupos económicos en el exterior a tasas bajas para incrementar la base monetaria nacional mediante depósitos a tasas altas con un diferencial de intereses que apalancaron la especulación por sobre la producción.
Contemplar que la subordinación previa a 1976 no era tal, debido al bajo nivel de endeudamiento cercano a US$ 8.280 millones y analizar porque esta cifra se disparará en tan sólo siete años a US$ 45.087 millones.
Interpretar la lógica decisoria para que, al momento de la crisis de la deuda en 1982, un funcionario público socialice las deudas de los grupos concentrados de la economía con la nacionalización de la deuda externa privada efectuada por Cavallo al frente de la cartera del Banco Central.
Pensar los 90 como la profundización neoliberal en términos del Consenso de Washington, las auditorias del FMI, la deuda externa. Entenderlos como el ajuste permanente, los déficits gemelos, la destrucción del modelo productivo. Interpretarlos a través de sus consecuencias, del desempleo, la desigualdad social, la pobreza, la indigencia, la extranjerización económica y la concentración de la economía.
Recordar la crisis económico-socio-político-institucional Argentina de 2001/02, el estallido social del 19 y 20 de Diciembre de 2001, fueron consecuencias de este perverso sistema.
Asimilar el 2003, como una Argentina que ha comenzado ha desandar sus pasos equívocos y a repensarse como país. Las medidas políticas que se han adoptado a lo largo de estos 7 años así lo han demostrado y los resultados han quedado al reflejo de la sociedad:
-Analizar el proceso de reindustrialización, en detrimento de la valorización financiera de aquella patria neoliberal. Con un sector manufacturero nacional que retomó el liderazgo en la reactivación económica del país y que permitió recuperar 4,5 millones de puestos de trabajo
-Interpretar el incremento de las exportaciones industriales, de los niveles de consumo interno y el fortalecimiento del mercado interno, como base fundamental para entender las condiciones socio-económicas actuales, que permitió recuperar la producción nacional, impulsar el desarrollo de las pymes nacionales que reactivaron la oferta laboral en constante decrecimiento desde 1976. Podemos corroborar estos resultados comparando niveles de desempleo del 21,5% en el año 2001 contra el 8,4% en la actualidad con tendencia a la baja.
-Comprender el proceso de desendeudamiento externo. Con el pago al FMI en 2006 por US$ 10.000 millones, que permitió a la Argentina salir de la orbita de auditorias externas de dicha entidad y romper los lazos de subordinación imperantes durante el neoliberalismo. Celebrar los canjes de deuda que realizados en 2005 y 2010 (de los más importantes realizados en toda América Latina) con quitas sobre la deuda original del 75% y el 66,2% respectivamente. Para de esta manera, salir de la situación oprobiosa que provocó la declaración del default.
-Entender el aumento de la inclusión social. Donde el gobierno nacional tomó un papel preponderante a través del impulso para la generación de empleo, conformación de cooperativas de trabajo, a través de la medida más revolucionaria en materia social para toda Latinoamérica, como la Asignación Universal por Hijo. Fomentando las paritarias para la recuperación del salario de los trabajadores. Enfatizando en materias sociales y educativas, que permitan la inclusión social en el mediano y largo plazo, recuperando la asignación de un 6% del PBI destinado a la educación de las generaciones futuras. Con la inclusión de más de 6 millones de jubilados al sistema jubilatorio nacional y la repatriación de los fondos de las AFJP
-Analizar la capacidad de respuesta del país ante la peor crisis internacional de los últimos 70 años. La aplicación de un modelo de reindustrialización, apalancado por el sector agropecuario. Con capacidad administrativa para acumular superávits gemelos durante toda su gestión, incrementando a niveles históricos las reservas del Banco Central con crecimientos sostenidos de su PBI durante 6 años a niveles del 8% anual. Interpretar la calidad de las políticas anticíclicas implementadas por el Estado desde 2008 a raíz de la crisis internacional.
Por estos motivos, estamos en condiciones de reafirmar que Argentina se encuentra en un proceso de independencia económica. Se han hecho muchos cambios fundamentales a nivel económico-social desde 2003 pero todavía resta mucho esfuerzo para conseguirlo de manera definitiva y poder volver a afirmar como en 1947, que la Nación Argentina es un país con Independencia Económica. Volviendo a declarar la soberanía política, la independencia económica y la justicia social como base de construcción hacia un futuro promisorio para la nación.