LA
ECONOMÍA POST CONVERTIBILIDAD: el inicio de un nuevo modelo económico y social
Juan Santiago Fraschina
publicado en La revista Argentina de Economia y Ciencias Sociales,
Volumen Xll, Nº 17 Año 2008
______________________________________________________________________________
“El tipo que ignora
muere y vive
contento,
no sabe que hay cosas
que se puede cambiar.
Será buen ciudadano
para el dictador
el que asesina y lo
niega,
y después pedirá que
vuelvan
a dictar, sólo por
seguridad.”
(Callejeros, Morir)
“Imperios derechistas
no tienen conformidad
oro rojo, oro negro,
agua dulce dame más.
Pero saben que los
esperan y que nunca se rendirán
como Adán esos
villanos morderán y morirán.
Al grito de guerra
las mujeres alistan un ejercito
de niños que no
conocen la paz.
Un pueblo de pie
nunca pierde su dignidad
envueltos en banderas
marcharan y cantaran”
(La 25,
Escombro en la ciudad)
1.)
INTRODUCCIÓN:
Luego de la crisis hiperinflacionaria desatada a
fines de la década del ochenta y que obligó a la salida anticipada del Dr. Raúl
Alfonsín de la presidencia argentina, asumió el 8 de julio de 1989 el Dr.
Carlos Saúl Menem.
Las políticas iniciada por el gobierno de Menem
a principio de la década del noventa formaron parte de la aplicación de un
shock institucional neoliberal que generó profundas transformaciones
estructurales en la economía y la sociedad argentina. Este programa
neoliberal se enmarcó en el denominado
Consenso de Washington.
Este conjunto de políticas neoliberales recomendadas por
los organismos internacionales a las economías Latinoamericanas se
circunscriben a la idea general que los mercados son más eficientes y justos
que las intervenciones del Estado a la hora de distribuir la riqueza de un país
y generar un crecimiento económico. De esta forma, las políticas
neoliberales fueron impulsadas con especial énfasis en la Argentina a partir
del gobierno de Menem en los primeros años de la década del noventa, retomando
los ejes estratégicos del gobierno militar de 1976 y las recomendaciones del
Consenso de Washington.
El 10 de
diciembre de 1999 asumió como presidente
de la Argentina el Dr. Fernando de la Rua como resultado de la conformación de
la Alianza entre la Unión Cívica Radical y el FREPASO (Frente Grande, País y el
socialismo) encabezado por Carlos “Chacho” Alvarez. El gobierno de la Alianza
mantuvo, e incluso profundizó los fundamentos del modelo económico establecido
por el gobierno de Menem.
Sin embargo, el fin del régimen convertible se
produjo con la adopción del “corralito” que impedía el libre retiro de dinero
del sistema bancario argentino evidenciando el fracaso del modelo económico y
que generó la salida anticipada del gobierno de Fernando de la Rua.
Con la caída del gobierno de la Alianza a partir de
los episodios del 19 y 20 de diciembre de 2001 se inició la etapa post
convertibilidad de la economía argentina. En efecto, intermediado por una
semana de presidencia de Adolfo Rodríguez Saa, se produjo la presidencia del Dr.
Eduardo Duhalde, el cual explicito el fin del modelo de Convertibilidad con la
devaluación de la moneda nacional. Por último, el 25 de mayo de 2003 asumió
como primer mandatario de la Argentina el Dr. Néstor Kirchner.
Este articulo trata de
analizar los resultados económicos y sociales del moldeo de Convertibilidad y
de la economía post devaluación, con el objetivo final de dilucidar si la
lógica de funcionamiento de la economía argentina ha cambiado luego de la caída
de la Convertibilidad o si por el contrario solo representó un cambio de
políticas económicas pero reproduciendo
las mismas pautas de comportamiento del régimen convertible.
2.)
LA LÓGICA DEL MODELO DE CONVERTIBILIDAD:
2.1.) Las políticas
económicas aplicadas a principios de la década del noventa:
La Convertibilidad
consistió en la fijación de una paridad cambiaria de 10.000 australes por
dólar. Este régimen cambiario fue sancionado por ley por el Congreso Nacional
por medio de la ley 23.928 el 1º de abril de 1991 durante el gobierno de Carlos
Menem. Esta ley se caracterizó por las siguientes medidas:
-
La libre convertibilidad de la
moneda nacional con respecto a cualquier moneda extranjera.
-
Estableció que los contratos tenían
que ser cumplidos en la moneda que habían fijado las partes.
-
Prohibió la emisión monetaria que
no estuviera respaldada en un 100% por reservas de libre disponibilidad, es
decir, oro, divisas, títulos de otros países y títulos nacionales emitidos en
moneda extranjera.
-
Se anularon las indexaciones con el
objetivo de evitar que la inflación del pasado se trasladara al futuro.
-
Se autorizó al Banco Central de la
República Argentina a cambiar la denominación del signo monetario, con lo cual
se estableció a partir del 1º de enero de 1992 el peso como moneda de curso legal
que equivalía a 10.000 australes. De esta forma, el tipo de cambio quedo fijado
en un peso por dólar.
-
Mientras que los encajes bancarios
sobre los depósitos en moneda nacional se redujeron, se incrementaron a los que
afectaban a los depósitos en moneda extranjera. El objetivo de esta medida era
estimular las transacciones en pesos y desalentar las realizadas en divisas.
Con este régimen económico se buscaba, por un lado,
prohibir la emisión monetaria por parte del Banco Central para financiar al
sector público y, por el otro lado, evitar la devaluación de la moneda nacional
por parte del gobierno. Ambos aspectos tendían a lograr el objetivo explícito
del modelo de Convertibilidad que era detener el incremento generalizados de
precios, particularmente la hiperinflación desatada a fines de la década del
ochenta.
Este Plan de Convertibilidad fue complementado con un
conjunto de políticas neoliberales que abarcaron el programa de
privatizaciones, la desregulación de los mercados, la flexibilización del mercado
de trabajo y la apertura comercial.
2.2.)
El comportamiento cíclico del producto:
La década del noventa
se inició con un fuerte crecimiento económico que fue interrumpido en 1995 como
consecuencia de la crisis del “tequila”. Este crecimiento inicial se sustentó
principalmente en el aumento del consumo que se encontraba deprimido debido a
la crisis hiperinflacionaria desatada a fines de la década del ochenta. La
expansión del consumo se produjo como resultado conjunto del incremento de la
oferta monetaria a partir del ingreso de capitales externos, la reactivación
del crédito al consumo y el aumento de los salarios reales a partir
fundamentalmente de la estabilidad de los precios lograda a principios de los
años noventa.
Este aumento del
consumo se juntó con la capacidad ociosa que poseía el sector manufacturero
argentino también como resultado de la crisis económica, permitiendo una fuerte
expansión del sector industrial sobre todo en bienes de consumo durables y
alimentos. Sin embargo es importante destacar que no solo creció el sector
manufacturero sino que también se expandió durante estos primeros años el resto
de los sectores económicos, es decir, el sector primario, los servicios y el
comercio.
Cuadro: Evolución
del Producto Bruto Interno Argentino, 1990-2001 (millones de pesos a precios
de 1993)
|
Año
|
Producto Bruto Interno
|
1990
|
141.176
|
1991
|
189.440
|
1992
|
226.847
|
1993
|
236.505
|
1994
|
250.308
|
1995
|
243.186
|
1996
|
256.626
|
1997
|
277.441
|
1998
|
288.131
|
1999
|
282.769
|
2000
|
276.173
|
2001
|
263.997
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec y Rapoport (2005).
|
Luego de la crisis mexicana en
1995 y que afectó fuertemente la economía argentina se produjo una nueva fase
de crecimiento económico que duró hasta mediados de 1998, a partir del cual la
economía argentina entró en una crisis permanente iniciada con la
sucesión de shocks externos negativos, como la devaluación asiática y seguida
por el default ruso en 1998 y la
devaluación de Brasil en 1999, conduciendo incluso al fin del modelo de Convertibilidad a
principios del 2002.
Estos datos demuestran que el
producto argentino experimentó un comportamiento cíclico durante el régimen de
Convertibilidad, no pudiendo conseguir un crecimiento sostenido en el largo
plazo. Entre 1991 y el 2001 se verificaron siete años de crecimiento y cuatro
de crisis, siendo de cuatro años el período más largo de crecimiento económico
ininterrumpido. Por último, el modelo de Convertibilidad finalizó con la crisis
económica y social más profunda de la historia argentina.
2.3.) La insostenibilidad económica del modelo de
Convertibilidad:
- Evolución del sector externo:
En primer lugar, como
resultado del tipo de cambio nominal fijo y la inflación de los primeros años
de la Convertibilidad como resabio del proceso hiperinflacionario se produjo
una apreciación del tipo de cambio real. Efectivamente, la desaceleración
del aumento de los precios resulto más lenta de lo que se esperaba. Incluso a
pesar de la fuerte reducción que se verificó en la inflación en los primeros
años de la década del noventa, continuó por algunos meses por encima de la
inflación promedio a nivel internacional; lo cual provocó, con un tipo de
cambio nominal fijo, un retraso cambiario. A esto debemos
sumarle, como una de las causas de la apreciación cambiaria, el crecimiento de la demanda sobre los
sectores no transables que generó un incremento de sus precios.
Cuadro: Evolución de los distintos componentes de la cuenta corriente, 1990-2001
(millones de dólares).
|
Año
|
Saldo mercancía
|
Saldo de servicios reales
|
Saldo de servicios financieros
|
Saldo Cuenta Corriente
|
1991
|
143
|
-791
|
-3.962
|
-256
|
1992
|
-1.396
|
-2.557
|
-2.384
|
-5.548
|
1993
|
-2.364
|
-3.326
|
-3.069
|
-8.206
|
1994
|
-4.139
|
-3.779
|
-3.561
|
-10.981
|
1995
|
2.357
|
-3.436
|
-4.622
|
-5.104
|
1996
|
1.760
|
-3.547
|
-5.450
|
-6.755
|
1997
|
-2.123
|
-4.385
|
-6.123
|
-12.116
|
1998
|
-3.097
|
-4.444
|
-7.387
|
-14.465
|
1999
|
-795
|
-4.111
|
-7.457
|
-11.910
|
2000
|
2.452
|
-4.284
|
-7.522
|
-8.955
|
2001
|
7.385
|
-3.863
|
-7.727
|
-3.780
|
Acumulado
|
183
|
-38.523
|
-59.264
|
-88.076
|
Fuente: Elaboración
propia en base a datos de Rapoport, Mario (2005) y Dirección de Cuentas
Internacionales del Ministerio de Economía.
|
Cuadro: Evolución de los intereses pagados y de la remisión de utilidades, 1992-2001
(millones de dólares y porcentaje del PBI).
|
Año
|
Intereses pagados
|
Utilidad y dividendos
|
Millones de dólares
|
% del PBI
|
Millones de dólares
|
% del PBI
|
1992
|
3.494
|
1,54
|
1.259
|
0,55
|
1993
|
3.609
|
1,52
|
1990
|
0,84
|
1994
|
4.774
|
1,90
|
2.259
|
0,90
|
1995
|
6.375
|
2,62
|
2.619
|
1,07
|
1996
|
7.353
|
2,86
|
2.541
|
0,99
|
1997
|
8.826
|
3,18
|
2.777
|
1,00
|
1998
|
10.347
|
3,59
|
3.162
|
1,09
|
1999
|
11.329
|
4,00
|
2.213
|
0,78
|
2000
|
12.352
|
4,47
|
2.588
|
0,93
|
2001
|
12.162
|
4,60
|
893
|
0,33
|
Acumulado
|
80.621
|
|
22.301
|
|
Promedio 1992-2001
|
8.062
|
|
2.230
|
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Rapoport, Mario (2005) y Dirección de
Cuentas Internacionales del Ministerio de Economía.
|
Cuadro: Evolución de la cuenta de capital y de las reservas, 1990-2001 (millones de
dólares).
|
Año
|
Cuenta de Capital y financiera
|
Variación de las reservas
|
1991
|
2.984
|
2.728
|
1992
|
9.169
|
3.274
|
1993
|
14.196
|
4.250
|
1994
|
13.781
|
682
|
1995
|
7.701
|
-102
|
1996
|
12.249
|
3.882
|
1997
|
17.709
|
3.273
|
1998
|
18.354
|
3.438
|
1999
|
13.772
|
1.201
|
2000
|
8.732
|
-439
|
2001
|
-5.442
|
-12.083
|
Acumulado
|
113.205
|
10.104
|
Fuente: Elaboración
propia en base a datos de Rapoport, Mario (2005) y Dirección de Cuentas
Internacionales del Ministerio de Economía.
|
Cuadro: Flujos de la inversión extranjera directa, 1980-2001 (millones de
dólares corrientes)
|
Periodo
|
Total de IED
|
Promedio anual
|
1980-1984
1985-1989
1980-1989
|
442
730
586
|
1992-1994
1995-1998
1999-2001
1992-2001
|
3.620
7.329
12.933
6.018
|
Acumulados
|
1980-1989
|
5.859
|
1992-2001
|
60.176
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Chudnovsky, Daniel; López,
Andrés (2001) y Lavarello, Pablo José
(2004).
|
Con respecto a la balanza de pagos durante el modelo
de Convertibilidad fue el sector publico quien verificó un saldo positivo. En
cambio, el sector privado experimentó durante este período un saldo
significativamente negativo. Mientras que el sector público tuvo un saldo
positivo en su balanza de pago de 33.098 millones de dólares entre 1992 y el
2001, el sector privado verificó un saldo negativo de 26.070 millones de
dólares durante el mismo período.
Asimismo, el saldo
positivo del sector público no solo alcanzó para cubrir el déficit en la
balanza de pago del sector privado sino que además permitió obtener la reservas
necesarias para el sostenimiento del modelo de Convertibilidad.
Por otro lado, el
endeudamiento externo público fue significativamente superior al pago de los
intereses devengados por parte del Estado. Efectivamente, mientras que el
endeudamiento externo del Estado entre 1992 y el 2001 fue de 56.465 millones de
dólares, el pago de los intereses devengados durante este mismo período fue de
35.820 millones de dólares. Estos datos demuestran, por lo tanto, que fue
fundamentalmente la deuda externa pública la que permitió cubrir el déficit externo
del sector privado y aportar las reservas del Banco Central con el objetivo de
sostener el modelo de Convertibilidad.
Cuadro: Evolución de la balanza de pagos del sector público y del sector privado,
1992-2001 (millones de dólares).
|
|
Sector público y BCRA
|
Sector privado (financiero y no financiero)
|
Total
|
Cuenta Corriente
Balanza Comercial
Serv Reales y otras transferencias
Rentas de la inversión
|
-36.881
0
-1.062
-35.820
|
-51.733
41
-31.904
-19.870
|
-88.614
41
-32.965
-55.690
|
Cuenta Capital y Financiera
Endeudamiento externo
Inversión extranjera directa
Inversión de cartera
Fuga de capitales
Otros flujos
|
69.979
56.465
10.581
3.508
0
-575
|
25.664
42.771
65.859
-12.462
-72.819
2.314
|
95.642
99.236
76.440
-8.954
-72.819
1.739
|
Saldo de la Balanza de Pagos
|
33.098
|
-26.070
|
7.028
|
Fuente: Basualdo, Eduardo (2006).
|
Con respecto a la
balanza de pagos del sector privado, en primer lugar la cuenta corriente tuvo
un significativo déficit especialmente como consecuencia del saldo negativo del
pago de los servicios reales y otras transferencias y por el pago devengado por
la deuda externa del sector privado. Asimismo, si bien la balanza comercial
verificó entre 1992 y el 2001 un saldo levemente positivo, esto se debió a los
últimos años del régimen convertible, donde la crisis económica generó una
abrupta caída de las importaciones permitiendo neutralizar la balanza comercial
negativa de los años anteriores.
Por su parte, si bien
la cuenta de capital experimentó un saldo positivo durante el Plan de
Convertibilidad, no permitió cubrir el déficit de la cuenta corriente del
sector privado. En efecto, mientras el déficit de la cuenta corriente entre
1992 y el 2001 fue de 51.733 millones de dólares, el superávit de la cuenta de
capital durante el mismo período fue de 25.664 millones de dólares.
Dentro de los
diferentes componentes de la balanza de pagos fueron la deuda externa y la
inversión extranjera, directa y de cartera, los rubros que colaboraron en mayor
medida con el superávit de la cuenta de capital del sector privado. En
contraposición la fuga de capitales se constituyó en el rubro principal de la
salida de recursos por parte del sector privado.
De todo lo anterior,
se puede concluir que, si bien la inversión extranjera y la deuda externa
privada crecieron, fue el endeudamiento externo público el que permitió obtener
las reservas que se necesitaban para el sostenimiento de la paridad cambiaria
al mismo tiempo de cubrir el déficit comercial, la remisión de utilidades de
las empresas extranjeras, el pago de intereses de la deuda externa y la fuga de
capitales del sector privado al extranjero.
- Evolución de la deuda externa:
De esta manera, durante el régimen convertible se verificó
un fuerte crecimiento del endeudamiento externo de la economía argentina tanto
del sector privado como del sector público.
Mientras la deuda externa privada creció de 8.598 a 51.984
millones de dólares entre 1991 y el 2001, el endeudamiento externo público
aumentó de 52.739 a 88.259 millones de dólares durante el mismo período; lo cual
implicó que la deuda externa total durante el modelo de Convertibilidad
creciera de 61.337 a 140.242 millones de dólares. En otras palabras, durante
este período la deuda externa total creció en 78.905 millones de dólares.
Cuadro: Evolución de la deuda externa y la fuga de capitales en Argentina, 1991-2001
|
Año
|
Deuda externa pública
|
Deuda externa privada
|
Deuda externa Total
|
Stock de capitales locales en
el exterior.
|
1991
|
52.739
|
8.598
|
61.337
|
54.936
|
1992
|
50.678
|
12.292
|
62.972
|
55.096
|
1993
|
53.606
|
18.820
|
72.425
|
60.332
|
1994
|
61.268
|
24.641
|
85.908
|
68.167
|
1995
|
67.192
|
31.955
|
99.146
|
83.884
|
1996
|
74.113
|
36.501
|
110.614
|
96.206
|
1997
|
74.912
|
50.139
|
125.051
|
112.207
|
1998
|
83.111
|
58.818
|
141.929
|
118.383
|
1999
|
84.750
|
60.539
|
145.289
|
124.455
|
2000
|
84.851
|
61.724
|
146.575
|
131.892
|
2001
|
88.259
|
51.984
|
140.242
|
137.805
|
Fuente: Basualdo, Eduardo (2003)
|
- Evolución del déficit fiscal:
Por otro lado,
durante este período se verificó un efecto negativo sobre las cuentas fiscales.
El déficit fiscal fue una de las características más sobresalientes del modelo
de Convertibilidad. Incluso este desequilibrio en las cuentas públicas se
profundizó a partir de la crisis final del régimen convertible debido a la
reducción de la recaudación tributaria como consecuencia de la crisis económica.
Con respecto al
resultado fiscal durante el modelo de Convertibilidad podemos destacar tres
etapas bien diferenciadas.
La primera
etapa que se extendió desde 1991 a 1994 coincidió con la fase de estabilización
de los precios y el inicio de un fuerte crecimiento económico. Durante este
período se produjo una mejora de las cuentas públicas como consecuencia del fin
de la hiperinflación que había licuados los ingresos fiscales reales y de la
reactivación económica conseguida en los primeros años de la década del
noventa. Incluso entre 1992 y 1993 el sector público consolidado había
alcanzado un superávit moderado, aunque para todo el período en su conjunto el
sector estatal tuvo un déficit que fue en promedio de 0,56% del producto.
Pero además en esta
recomposición de las cuentas públicas fueron fundamentales el ingreso de dinero
en concepto de las transferencias de las empresas públicas al sector privado.
En efecto, si descontamos la entrada de dinero como resultado de las
privatizaciones, el déficit promedio entre 1991 y 1994 hubiera sido de 1,16%
del Producto Bruto Interno.
Cuadro: Resultados fiscales en la década del noventa, 1991-2001 (base devengada, en
millones de dólares, a precios corrientes)
|
Periodos
|
Resultado primario sin seg. Social (1)
|
Resultado de la seguridad social (2)
|
Resultado primario
(3)=(1)+(2)
|
Pago de intereses (4)
|
Resultado del sector público nacional
(5)=(3)-(4)
|
Resultado de las provincias (6)
|
Resultado del sector público consolidado
(7)=(5)+(6)
|
Acumulado 1991-94
|
18.154
|
-6.495
|
11.658
|
10.654
|
1.004
|
-6.116
|
-5.112
|
Acumulado 1995-97
|
13.967
|
-16.193
|
-2.226
|
14.036
|
-16.262
|
-4.553
|
-20.815
|
Acumulado 1998-01
|
34.851
|
-29.656
|
5.195
|
35.271
|
-30.076
|
-15.759
|
-45.835
|
Acumulado 1991-01
|
66.972
|
-52.345
|
14.627
|
59.960
|
-45.333
|
-26.428
|
-71.762
|
Fuente: Damill,
Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004)
(2) No corresponde exactamente al déficit del
sistema de seguridad social público, sino a la diferencia entre los pagos
previsionales reflejados en las cuentas del Gobierno Nacional y los ingresos
propios de ese sistema, derivados de aportes patronales y de contribuciones
jubilatorias sobre el salario. Ese sistema también recibe ingresos a partir
de otras fuentes, como una parte de la recaudación del impuesto a las
ganancias, entre otras.
|
La segunda fase se
inició en 1994, año en el cual se produjo la reforma previsional, hasta 1997. En relación con las cuentas
públicas la reforma del sistema previsional generó un fuerte desequilibrio del
sistema de reparto administrado por el sector público como resultado del
traslado de una gran cantidad de aportantes al régimen privado de
capitalización. Por lo tanto, los ingresos del sistema de la seguridad social
público se redujeron notablemente a partir de 1994.
Asimismo se comenzó a
recurrir a las denominadas “devaluaciones fiscales”. Es decir, el sector
estatal empezó a reducir la presión tributaria, sobre todo en los sectores
económicos que fabricaban bienes transables, con el objetivo de revertir los
efectos de la apreciación cambiaria y así de esta forma poder lograr un
incremento de las exportaciones. Específicamente las desgravaciones practicadas
en las contribuciones patronales tuvieron un impacto fuertemente negativo sobre
las cuentas públicas.
Por lo tanto, como
resultado de la perdida de ingresos a partir de la reforma previsional y de las
“devaluaciones fiscales” se produjo un importante crecimiento del déficit
fiscal. Incluso este aumento se generó a pesar de la suba del Impuesto al Valor
Agregado en 1995 con el objetivo de incrementar la recaudación tributaria en
medio de la crisis del “tequila”.
A esto debemos
sumarle el incremento de la participación de los intereses de la deuda. En
efecto, en esta etapa el déficit financiero fiscal aumentó aproximadamente dos
puntos del producto en comparación al período anterior, siendo las perdidas de
los ingresos del sistema previsional público la causa principal del crecimiento
en el déficit fiscal del sector estatal. Pues, un 60% de la suba del déficit
fiscal se produjo por la reforma previsional.
Sin embargo, también
fue importante el aumentó del gasto público en concepto de servicio de la deuda
pública. En este sentido, un 25% del aumento del desequilibrio fiscal se generó
por el incremento en la carga de los intereses de la deuda pública.
Cuadro: Evolución del pago del intereses del sector público, 1991-2001 (millones de
dólares y porcentaje del Producto Bruto Interno).
|
Año
|
Pago de intereses del sector público en
millones de dólares
|
Pago de intereses del sector público en % del
PBI
|
1991
|
3.939
|
1,8
|
1992
|
4.344
|
2,0
|
1993
|
4.047
|
1,7
|
1994
|
3.089
|
1,2
|
1995
|
3.860
|
1,5
|
1996
|
4.608
|
1,7
|
1997
|
5.745
|
2,0
|
1998
|
6.664
|
2,2
|
1999
|
8.224
|
2,9
|
2000
|
9.656
|
3,4
|
2001
|
9.958
|
3,7
|
Fuente: Carrera, Jorge (2004).
|
A partir de 1998 se
inició el tercer período que se prolongó hasta la caída de la Convertibilidad.
En estos años el déficit fiscal tuvo un abrupto crecimiento, llegando a
representar 6 puntos del producto en el 2001.
Cuadro: Comparación del déficit público promedio de 1998-2001 con el de 1994 (base
devengada, en millones de dólares, a precios corrientes)
|
Variación del déficit consolidado
|
+7.112
|
Variación del déficit de la seguridad social
|
+4.867
|
Variación del déficit primario del sector
público nacional sin seguridad social
|
-5.131
|
Variación del déficit primario provincial
|
+592
|
Variación de los pagos de intereses del sector
público consolidado
|
+6.784
|
Fuente: Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004)
|
Incluso el déficit
anual promedio del tercer período fue superior al registrado en 1994 en 7.112
millones de dólares. Este importante aumento del déficit fiscal se debió en
primer lugar al incremento en el pago de intereses de la deuda que en promedio
superó en 6.784 millones de dólares en comparación a 1994 y en segundo lugar a
la brecha existente en el sistema de seguridad social que superó en promedio en
4.867 millones de dólares al desequilibrio existente en 1994. Es decir, el gran
crecimiento del déficit fiscal durante el tercer período se debió
fundamentalmente al pago de los intereses de la deuda pública.
Cuadro: Evolución de la presión tributaria del sector público consolidado y peso de
los intereses de la deuda total del sector público consolidado, 1991-2001
(porcentajes).
|
Año
|
Presión tributaria (% del PBI)
|
Tasa media de interés sobre la deuda pública
|
Intereses sobre ingresos tributarios
|
1991
|
18,8
|
Nd
|
5,6
|
1992
|
20,8
|
6,6
|
8,3
|
1993
|
21,3
|
5,0
|
6,0
|
1994
|
21,1
|
5,5
|
6,9
|
1995
|
20,9
|
6,1
|
9,2
|
1996
|
19,6
|
5,8
|
9,7
|
1997
|
21,0
|
6,7
|
10,9
|
1998
|
21,4
|
7,6
|
12,2
|
1999
|
21,4
|
8,3
|
15,9
|
2000
|
21,9
|
8,9
|
18,5
|
2001
|
21,1
|
9,4
|
23,4
|
Fuente: Damill, Mario; Frenkel, Roberto y Juvenal, Luciana (2004)
|
Mientras que los
intereses de la deuda en 1991 representaban el 5,6% de los ingresos
tributarios, este porcentaje se incrementó al 23,4% en el 2001. Este porcentaje
comenzó a subir en forma sistemática a partir de 1995. Visto de otra manera la
tasa media de interés sobre la deuda pública aumentó del 6,6% en 1992 al 9,4%
en el 2001.
Por lo tanto, si bien el modelo de Convertibilidad resulto eficiente para prohibir
la emisión monetaria con el objetivo de financiar el déficit del Estado, no
resolvió el problema de los ajustes fiscales y obligó al endeudamiento del
sector público para cubrir los desequilibrios de las cuentas públicas. En otras
palabras, el régimen convertible en lugar de solucionar el problema de los
déficits fiscales, sustituyó la emisión de dinero por parte del Banco Central
por deuda pública para financiar los desajustes entre el gasto público y la
recaudación tributaria.
Esta evolución del déficit fiscal se
tradujo en un importante crecimiento de la deuda pública durante el modelo de
Convertibilidad. Considerando el período en su conjunto mientras que
al inicio del régimen convertible la deuda pública total era de 86.912 millones
de dólares (40% del Producto Bruto Interno), en el 2001, cuando finalizó este
modelo económico, la deuda pública total era de 145.369 millones de dólares
(53,5% del Producto Bruto Interno). Es decir, se produjo un incremento del 67%
de la deuda pública total a lo largo de todo el período.
Cuadro: Evolución de la deuda pública total (millones de dólares y porcentaje del
Producto Bruto Interna).
|
Año
|
Total deuda pública
|
Total deuda pública (% del PBI)
|
1991
|
86.912
|
40,7
|
1992
|
85.196
|
39,5
|
1993
|
81.761
|
34,6
|
1994
|
86.828
|
33,7
|
1995
|
92.091
|
35,7
|
1996
|
104.805
|
38,5
|
1997
|
109.201
|
37,3
|
1998
|
120.457
|
40,4
|
1999
|
130.138
|
46,0
|
2000
|
136.727
|
48,0
|
2001
|
145.369
|
53,5
|
Fuente: Carrera, Jorge (2004).
|
Cuadro: Evolución de los depósitos y de los créditos, 1991-2001 (millones de dólares
y porcentajes del Producto Bruto Interno).
|
Año
|
Depósitos totales (millones de dólares)
|
Depósitos totales (% del PBI)
|
Depósitos en dólares (% total de los depósitos)
|
Créditos al sector privado (% del PBI)
|
1991
|
13.796
|
6,5
|
47,6
|
10,6
|
1992
|
25.396
|
11,8
|
45,7
|
15,8
|
1993
|
39.920
|
16,9
|
49,4
|
17,8
|
1994
|
46.555
|
18,1
|
50,6
|
20,2
|
1995
|
43.566
|
16,9
|
53,9
|
19,9
|
1996
|
50.491
|
18,6
|
51,5
|
19,9
|
1997
|
64.635
|
22,1
|
51,2
|
21,6
|
1998
|
73.454
|
24,6
|
53,1
|
23,6
|
1999
|
78.788
|
27,8
|
58,9
|
24,2
|
2000
|
87.700
|
30,8
|
57,1
|
23,1
|
2001
|
66.500
|
24,5
|
66,0
|
22,5
|
Fuente: Carrera, Jorge (2004).
|
|
|
|
|
|
|
|
1991
|
6,0
|
7,9
|
30,6
|
|
|
1992
|
7,0
|
8,1
|
30,5
|
13,5
|
|
1993
|
9,3
|
9,3
|
32,1
|
|
3,2
|
1994
|
12,2
|
10,4
|
28,1
|
14,2
|
3,0
|
1995
|
16,6
|
12,5
|
32,5
|
18,2
|
4,4
|
1996
|
17,3
|
13,6
|
35,8
|
20,1
|
5,5
|
1997
|
13,7
|
13,1
|
35,6
|
19,0
|
5,0
|
1998
|
12,4
|
13,6
|
36,7
|
18,2
|
4,5
|
1999
|
13,8
|
14,3
|
37,4
|
18,9
|
4,8
|
2000
|
14,7
|
14,6
|
37,5
|
20,8
|
5,6
|
2001
|
18,3
|
16,3
|
37,8
|
25,5
|
8,3
|
|
En un primer momento el gobierno de Duhalde, reconociendo
explícitamente el fin del modelo de Convertibilidad, produjo una devaluación
moderada del tipo de cambio. Para esto estableció dos mercado cambiarios con la
expectativa de una posible convergencia en el mediano plazo: por un lado, un
mercado oficial para el comercio exterior con una nueva paridad de 1,40 pesos
por dólar y, por otro lado, un mercado libre determinado por la oferta y
demanda de divisas.
Sin embargo, ante el fuerte
incremento de la demanda de divisas y la presión de los grupos económicos
locales que habían fugados al extranjero
sus dólares y de los sectores exportadores, el gobierno de Duhalde decidió
unificar los dos mercados cambiarios cuando el tipo de cambio libre había
llegado a los 2,10 pesos por dólar.
Por lo tanto, se estableció un
mercado cambiario unificado con un régimen de flotación libre. Pero luego de
una corrida bancaria el dólar rápidamente ascendió a los 4 pesos, aunque luego
tendió a descender paulatinamente alrededor de los tres pesos por dólar.
Asimismo, se introdujeron una serie
de retenciones a diferentes productos. Entre ellos, se establecieron
retenciones del 20% a las exportaciones de petróleo crudo, un 10% para los
productos primarios y un 5% para las ventas externas de manufacturas
agroindustriales e industriales. Las
retenciones tenían como objetivos entre otras cosas moderar el efecto
inflacionario de la devaluación de la moneda nacional al mismo tiempo que
permitía incrementar la recaudación del Estado nacional.
Por otro lado, se produjo una pesificación
de las tarifas de los servicios públicos, las cuales por contrato se
encontraban dolarizadas, para evitar el incremento de las mismas y el
recrudecimiento del proceso inflacionario.
Con respecto al sistema bancario en
un primer momento el gobierno de Duhalde estableció lo que se denomino el
“corralón”, que significaba una extensión del corralito y consistía en la
inmovilización de los plazos fijos. Además, como consecuencia del alto nivel de
dolarización del sistema bancario que se había generado durante el régimen
convertible, se pesificaron los depósitos a una relación de un dólar por 1,40
pesos para evitar el quiebre masivo de los bancos. Luego, con el retorno de la
confianza se fue desarticulando paulatinamente el “corralito” y “corralón” para
que los ahorristas pudieran retirar normalmente sus ahorros del sistema
financiero.
También se estableció la denominada
pesificación asimétrica que implicaba la pesificación de los depósitos de los
ahorristas al 1,40 pesos más el CER (un índice que recogía la evolución de la
inflación) al mismo tiempo que los prestamos se pesificaban 1 a 1. Por
otro lado, con el objetivo de compensar a los bancos, el gobierno de Duhalde
emitió un bono en dólares para hacerse cargo de la diferencia que implicaba la pesificación
asimétrica.
Luego de una de las crisis más profunda de la
historia económica argentina que se extendió desde mediados de 1998 hasta el
2002, y que implicó la caída del modelo de Convertibilidad a fines de 2001, la
economía argentina inició un proceso de reactivación económica a partir de
mediados de 2002.
A partir de 2003 se
profundizó el sendero de crecimiento económico, aumentando el Producto Bruto
Interno de 256.023 millones de pesos en el 2003 a 330.534 millones de pesos en
el 2006. Incluso en el 2005 el Producto Bruto Interno había superado en pesos
el nivel del producto de 1998 que había sido de 288.123 millones de pesos y que
representó el producto más elevado del régimen de Convertibilidad.
Cuadro: Evolución del Producto Bruto
Interno argentino, 2002-2006 (en millones de pesos a precios de 1993 y
variación porcentual respecto a igual periodo del año anterior)
|
Año
|
En millones de
pesos
|
Variación
porcentual
|
2002
|
235.236
|
-10,9
|
2003
|
256.023
|
8,8
|
2004
|
279.141
|
9,0
|
2005
|
304.764
|
9,2
|
2006
|
330.534
|
8,5
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Indec.
|
En términos porcentuales el Producto Bruto Interno creció
el 8,8% en el 2003, el 9,0% en el 2004, el 9,2% en el 2005 y el 8,5% en el
2006; lo cual implica que entre el 2003 y el 2006 se produjo un crecimiento
promedio anual del 8,9%. Contabilizando el año 2007, en el cual también se
experimento un aumento del producto, la economía argentina verificó de esta
forma su quinto año de crecimiento económico ininterrumpido.
3.3.) La sustentabilidad del crecimiento económico:
- Evolución del comercio
exterior:
A partir de la devaluación de la moneda nacional con la
caída del modelo de Convertibilidad a principios de 2002 y que generó un fuerte
aumento de las exportaciones, la economía argentina comenzó a experimentar un
superávit en la balanza comercial, lo cual provocó una entrada permanente de
divisas al país.
Al efecto de la devaluación debemos agregarle el fuerte
aumento que experimentaron los precios internacionales de las materias primas
como consecuencia fundamentalmente del crecimiento económico de China y la
India. De esta forma, las exportaciones aumentaron de 33.123 a 46.275 millones
de dólares entre el 2002 y el 2006.
Sin embargo, es importante destacar que también se
expandieron las importaciones como consecuencia del fuerte crecimiento
económico que se viene produciendo durante este período. En efecto, las compras
al exterior crecieron de 14.812 a 38.530 millones de pesos entre el 2002 y el
2006.
Este aumento de las importaciones generó que durante el
crecimiento post convertibilidad se redujera el superávit de la balanza
comercial, el cual paso de 18.311 a 7.745 millones de pesos entre el 2002 y el
2006. Por lo tanto, si bien el superávit comercial es una de las
características más sobresalientes del crecimiento económico post devaluación,
las importaciones comenzaron a crecer a un ritmo más fuerte que las
exportaciones, lo cual genera una reducción constante del superávit comercial.
Cuadro: Evolución de la balanza
comercial, 2002-2006 (en millones de pesos, a precios de 1993).
|
Año
|
Exportaciones
|
Importaciones
|
Balanza Comercial
|
2002
|
33.123
|
14.812
|
18.311
|
2003
|
35.108
|
20.376
|
14.732
|
2004
|
37.957
|
28.551
|
9.406
|
2005
|
43.083
|
34.301
|
8.782
|
2006
|
46.275
|
38.530
|
7.745
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Indec.
|
Con respecto a los distintos rubros exportados se produjo
una cierta recuperación de las ventas externas de los productos industriales.
En efecto, la participación de las exportaciones de manufactura de origen
industrial en las ventas externas totales se incrementó del 29,63% al 31,91%
entre el 2002 y el 2006.
Visto de otra manera, mientras las exportaciones de
producto primario y de combustible y energía redujeron su participación en las
exportaciones totales, creció la participación de las ventas externas de las
manufacturas de origen agropecuaria e industrial. Esto demuestra el aumento en
el valor agregado de las exportaciones llevadas a cabo a partir de la
devaluación de la moneda.
Cuadro: Evolución de los distintos
rubros de las exportaciones de la economía argentina, 2002-2006 (porcentajes
de las exportaciones totales).
|
Año
|
Productos Primarios
|
Manufactura de origen agropecuario
|
Manufactura de origen industrial
|
Combustible y energía
|
2002
|
20,55
|
31,73
|
29,63
|
18,09
|
2003
|
21,61
|
33,42
|
26,88
|
18,09
|
2004
|
19,82
|
34,61
|
27,69
|
17,88
|
2005
|
19,64
|
32,82
|
29,77
|
17,72
|
2006
|
18,57
|
32,81
|
31,91
|
16,70
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Indec.
|
Por su parte, con respecto a las compras en el extranjero
los rubros que disminuyeron su participación en las importaciones totales
fueron los bienes de consumo del 12,65% al 11,27% entre el 2002 y el 2006 y los
bienes intermedios del 48,60% al 34,82% durante el mismo período.
Este fenómeno denota que en estos bienes se produjo una
cierta sustitución de importaciones por producción nacional; lo cual esta
asociado a la recuperación experimentada por el sector manufacturero durante el
crecimiento post convertibilidad.
Cuadro: Evolución de los distintos rubros de las importaciones de la economía
argentina, 2002-2006 (en porcentajes de las importaciones totales)
|
Año
|
Bienes de capital
|
Bienes intermedios
|
Combustibles y lubricantes
|
Piezas y accesorios para bienes de capital
|
Bienes de consumo
|
Vehículos automotores de pasajeros
|
Resto
|
2002
|
14,38
|
48,60
|
5,36
|
16,97
|
12,65
|
1,93
|
0,11
|
2003
|
18,01
|
45,25
|
3,97
|
16,33
|
12,67
|
3,67
|
0,10
|
2004
|
23,75
|
38,46
|
4,47
|
16,14
|
11,14
|
5,33
|
0,71
|
2005
|
24,44
|
36,17
|
5,39
|
16,94
|
11,02
|
5,59
|
0,45
|
2006
|
24,55
|
34,82
|
5,07
|
17,97
|
11,27
|
5,97
|
0,35
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.
|
Sin embargo, aumentó la participación de la importación de
bienes de capital que pasó del 14,38% al 24,55% entre el 2002 y el 2006, lo
cual muestra que en este tipo de productos, más sofisticados y con mayor valor
agregado, no se experimentó una sustitución por producción nacional.
- Evolución del
déficit fiscal:
Por otro lado, la economía argentina no solo obtuvo un
superávit comercial a partir de la salida del régimen de Convertibilidad, sino
que además a partir de 2003 comienza a obtener un superávit fiscal tanto
primario como financiero.
El superávit primario, es decir, antes de pagar los
servicios de la deuda pública, fue de 11.984 millones de pesos en el 2003, de
18.076 millones de pesos en el 2004 y de 16.016 millones de pesos en el 2005.
Por su parte, el superávit financiero, esto es, con posterioridad al pago de
los servicios de la deuda, fue de 4.340 millones de pesos en el 2003, 11.644
millones de pesos en el 2004 y de 3.706 millones de pesos en el 2005.
Cuadro: Evolución del superávit
primario y financiero, 2002-2005 (millones de pesos y porcentaje del PBI).
|
Año
|
Resultado primario
|
Resultado
Financiero
|
Millones de pesos
|
% del PBI
|
Millones de pesos
|
% del PBI
|
2002
|
5.898,3
|
1,86
|
-906,7
|
-0,29
|
2003
|
11.984,4
|
3,19
|
4.340,5
|
1,15
|
2004
|
18.076,1
|
4,04
|
11.644,0
|
2,60
|
2005
|
16.016,8
|
3,01
|
3.706,0
|
0,70
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Indec.
|
Pero por otro lado, este superávit fiscal no se consiguió a
partir de una política de ajuste, es decir, reduciendo el gasto público. En
efecto, tanto el consumo como la inversión pública aumentaron durante este
período. Mientras que el consumo público se incrementó de 33.820 a 37.403
millones de pesos entre el 2002 y el 2005, la inversión pública pasó de 1.722 a
6.807 millones de pesos durante el mismo período.
Cuadro: Evolución del consumo público y de la inversión bruta interna fija
pública de la economía argentina, 2003-2005 (en millones de pesos a precios
de 1993 y porcentaje)
|
Año
|
Consumo público
|
Inversión pública
|
Millones de pesos
|
Porcentaje
|
Millones de pesos
|
Porcentaje
|
2002
|
33.820
|
95,2
|
1.722
|
4,8
|
2003
|
34.314
|
91,7
|
3.108
|
8,3
|
2004
|
35.247
|
88,1
|
4.748
|
11,9
|
2005
|
37.403
|
84,6
|
6.807
|
15,4
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.
|
Específicamente con respecto a la inversión pública es
importante el aumento que se registró durante este período alcanzando los 6.807
millones de pesos en el 2005 y superando de esta manera el nivel más elevado
del modelo de Convertibilidad que fue de 4.691 millones de pesos en 1998.
Cuadro: Evolución de la inversión bruta interna fija pública y privada de la
economía argentina, 2002-2005 (millones de pesos a precios de 1993 y
porcentaje de la IBIF total).
|
Año
|
IBIF privada
|
IBIF pública
|
IBIF total
|
Millones de pesos
|
% de la IBIF total
|
Millones de pesos
|
% de la IBIF total
|
2002
|
24.811
|
93,5
|
1.722
|
6,5
|
26.533
|
2003
|
33.551
|
91,5
|
3.108
|
8,5
|
36.659
|
2004
|
44.532
|
90,4
|
4.748
|
9,6
|
49.280
|
2005
|
53.651
|
88,8
|
6.807
|
11,2
|
60.458
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.
|
Cuadro: Evolución de la inversión bruta interna fija a precio de 1993,
2002-2005 (en porcentaje del PBI a precio de 1993).
|
Año
|
IBIF pública
|
IBIF privada
|
IBIF total
|
2002
|
0,7
|
10,6
|
11,3
|
2003
|
1,2
|
13,1
|
14,3
|
2004
|
1,7
|
16,0
|
17,7
|
2005
|
2,2
|
17,6
|
19,8
|
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Indec.
|
Este incremento se puede verificar en los siguientes datos.
La inversión pública pasó del 6,5% de la inversión total en el 2002 al 11,2% en
el 2005. Por otro lado, la participación de la inversión pública en el Producto
Bruto Interno se incrementó del 0,7% al 2,2% durante el mismo período. Estos
datos muestran un aumento continuo y permanente de la inversión llevada a cabo
por el Estado nacional.
Cuadro: Evolución de la recaudación
tributaria de la nación, 2002-2005 (en millones de pesos y porcentaje del
PBI)
|
Año
|
En millones de
pesos
|
En porcentaje del
PBI
|
2002
|
52.844
|
16,91
|
2003
|
75.107
|
19,98
|
2004
|
101.469
|
22,67
|
2005
|
122.861
|
23,10
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Indec.
|
El superávit fiscal junto con el permanente aumento del
gasto público se sostiene debido al
fuerte crecimiento de la recaudación tributaria, que pasó de 52.844 a 122.861 millones de pesos entre el
2002 y el 2005. O visto de otra forma, la presión tributario aumentó del 16,91%
al 23,10% entre el 2002 y el 2005.
Este aumento de la recaudación impositiva se debió
fundamentalmente al crecimiento económico, a lo cual debemos sumarle la
instauración de las retenciones a las exportaciones.
- Evolución de las reservas
del Banco Central:
Durante el último año del modelo de Convertibilidad y ante
la desconfianza generalizada de la sostenibilidad del mismo, los ahorristas,
como dijimos, comenzaron a cambiar sus pesos por dólares y a extraer sus
depósitos del sistema bancario argentino, lo cual generó una abrupta caída de
los depósitos bancarios y de las reservas del Banco Central de la República
Argentina. Esto condujo a una crisis bancaria y a la instauración del
“corralito bancario” para evitar el quiebre generalizado del sistema financiero
argentino.
Cuadro: Evolución de la reservas del
Banco Central de la República Argentina, de los depósitos en efectivo en las
entidades financieras y de los prestamos de las entidades financieras al
sector privado, 2003-2006 (en millones de dólares y pesos).
|
Año
|
Reservas en
millones de dólares
|
Depósitos en
millones de pesos
|
Prestamos en
millones de pesos
|
02/01/2003
|
10.501
|
75.553
|
34.854
|
26/05/2003
|
11.048
|
80.890
|
31.059
|
31/12/2003
|
14.119
|
93.744
|
30.754
|
31/12/2004
|
19.595
|
115.172
|
38.872
|
30/12/2005
|
28.077
|
135.028
|
53.614
|
29/12/2006
|
32.037
|
169.338
|
75.064
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Banco Central de la República Argentina.
|
A partir de la reactivación económica post convertibilidad
el Banco Central de la República Argentina comenzó una política de acumulación
de reservas genuinas, es decir, no a través de deuda externa como lo sucedido
durante el régimen convertible, que permite, entre otras cosas, poseer una
mayor libertad para realizar política monetaria. De esta forma, las reservas
del Banco Central aumentaron de 10.501 a 32.037 millones de dólares entre enero
de 2003 y diciembre de 2006.
Por otro lado, junto
con el aumento de las reservas se produjo un fortalecimiento del sistema
financiero argentino que se verifica en el aumento de los depósitos bancarios y
la expansión del crédito otorgado por los bancos al sector privado. En efecto,
mientras que los depósitos en el sistema bancario crecieron de 75.553 a 169.338
millones de pesos entre enero de 2003 y diciembre de 2006, los créditos al
sector privado aumentaron de 34.854 a 75.064 millones de pesos durante el mismo
período.
3.4.)
La recomposición de la situación social:
Por otro lado, la nueva fase de
crecimiento económico post devaluación se caracteriza por un alto grado de
inclusión social en contraposición a lo sucedido durante el modelo de
Convertibilidad.
En efecto, a partir de 2002 se observa una drástica
reducción del desempleo, la subocupación, la pobreza y el nivel de indigencia.
Con respecto a los trabajos en “negro” si bien en un primer momento aumentaron,
a partir del 2004 se inició un proceso de reducción de los empleos no
registrados.
Cuadro: Evolución de la desocupación,
subocupación, trabajo no registrado, pobreza e indigencia, 2002-2006
(porcentajes)
|
Año
|
Desocupación
|
Subocupación
|
Trabajo no registrado
|
Hogares pobres
|
Hogares indigentes
|
2002
|
17,9
|
19,9
|
44,2
|
45,7
|
19,5
|
2003
|
14,5
|
11,5
|
49,5
|
36,5
|
15,1
|
2004
|
12,1
|
10,1
|
48,9
|
29,8
|
10,7
|
2005
|
10,1
|
8,6
|
45,5
|
24,7
|
8,4
|
2006
|
8,7
|
7,5
|
42,9
|
19,2
|
6,3
|
Fuente: Elaboración propia en base a
datos del Indec.
|
4.) CONCLUSIONES:
A
partir del análisis de los resultados económicos y sociales obtenidos durante
el modelo de Convertibilidad y la economía post devaluación se puede establecer
la diferencia no menor entre dos
conceptos: insostenibilidad y vulnerabilidad.
El
régimen convertible instaurado a principios de la década del noventa durante el
gobierno del Dr. Carlos Menem y ratificado durante el gobierno de la Alianza
era insostenible. Insostenible económicamente debido a que se sustentaba en el
aumento de la deuda pública externa. Insostenible socialmente debido a que se
traducía en un aumento del desempleo, subempleo, trabajos no registrados,
pobreza e indigencia.
En
cambio, la economía post devaluación es sustentable desde el punto de vista
económico y social. Desde el punto de vista económico en la actualidad la
economía argentina ha experimentado cinco años de crecimiento ininterrumpido
superando en pesos al nivel del producto pico alcanzado en el año 1998. Pero
además mientras que en 1998 la economía argentina marchaba hacia el colapso, el
crecimiento post devaluación es acompañado por un superávit fiscal y comercial
junto al aumento constante de las reservas del Banco Central. En otras palabras,
el crecimiento económico post Convertibilidad no se sostiene en el
endeudamiento externo público, lo cual lo transforma en un crecimiento
sustentable desde el punto de vista económico.
Pero
también es sustentable desde el punto de vista social. En efecto, y a
diferencia de los sucedido en el Plan de Convertibilidad, a partir del
crecimiento post devaluación se inició una fuerte reducción del desempleo,
subempleo, pobreza e indigencia y una leve disminución del trabajo en “negro”.
Entonces
la pregunta que surge, sobre todo en un contexto marcado por una eminente
crisis norteamericana, es ¿si la economía actual por ser sustentable es
invulnerable?. La respuesta es no. Por su puesto que si se produce una crisis
mundial indefectiblemente generara resultados negativos sobre la economía
argentina.
Pero
la pregunta siguiente entonces es ¿qué economía en el mundo es totalmente
invulnerable en un contexto de globalización como el actual? Ninguna. Por su
puesto que existen economías más sólidas que otras para enfrentar una crisis
mundial.
Sin
embargo, la economía argentina viene atravesando una desarticulación progresiva
desde mediados de la década del setenta y que se profundizó durante el modelo
de Convertibilidad. Por lo tanto, pretender convertir a la economía argentina
en una economía sólida en apenas algunos años es imposible. Sin embargo el
primer paso ya se dio: la construcción de un modelo sustentable desde el punto
de vista económico y social.
A
partir de este primer paso se debe profundizar algunos resultados de los cuales
algunos comenzaron a darse a partir de la salida de la Convertibilidad:
-
La consolidación del superávit comercial a partir de la
diversificación de mercados y productos con mayos valor agregado.
-
La profundización del proceso de reindustrialización de la
economía argentina.
-
El fortalecimiento del sistema financiero a partir del
aumento de las reservas del Banco Central y el incremento de los créditos a
tasas bajas para el sector productivo.
-
La contención de la inflación al ser un fenómeno regresivo
que repercute en mayor medida en los sectores de bajos ingresos.
-
La construcción de una infraestructura adecuada para
sostener el crecimiento económico.
-
El desendeudamiento del sector público.
-
La reducción del desempleo, subempleo, trabajo en “negro”,
pobreza e indigencia. El mejoramiento en la distribución del ingreso.
BIBLIOGRAFIA:
- Basualdo, Eduardo; “Estudio de historia económica
argentina. Desde mediados del siglo XX a la actualidad”, FLACSO, Siglo XXI,
2006.
- Basualdo, Eduardo; “Las reformas
estructurales y el Plan de Convertibilidad durante la década de los noventa”;
Realidad Económica, Nº 200, Buenos Aires, 2003.
- Bleger, Leonardo; “Argentina,
laboratorio de la financiarización de las economías en desarrollo” en
La economía argentina y su crisis (1976-2001). Visiones institucionales y
regulacionistas, Boyer, Robert y Neffa, Julio (coordinadores), 2004.
- Carrera, Jorge; “Las lecciones de
la caja de conversión de Argentina” en
La economía argentina y su crisis (1976-2001). Visiones institucionales y
regulacionistas, Boyer, Robert y Neffa, Julio (coordinadores), 2004.
- Chudnovsky, Daniel; López, Andrés; “La transnacionalización de la
economía argentina”, eudeba, Centro de Investigaciones para la transformación,
2001
- Damill, Mario; Frenkel, Roberto y
Juvenal, Luciana; “Las cuentas públicas y la crisis de la Convertibilidad en
Argentina” en La economía argentina y su crisis
(1976-2001). Visiones institucionales y regulacionistas, Boyer, Robert y Neffa,
Julio (coordinadores), 2004.
- Fraga, Javier González; Lousteau, Martín; “Sin atajos”;
Editorial Temas, 2005.
- Lavarello, Pablo José; “Inserción internacional y formas de
competencias durante los noventa: el caso de las inversiones extranjeras
directas en las industrias agroalimentarias argentinas” en La economía argentina y su crisis
(1976-2001). Visiones institucionales y regulacionistas, Boyer, Robert y Neffa,
Julio (coordinadores), 2004.
- Lindenboim, Javier y González,
Mariana; “El neoliberalismo al rojo vivo: mercado de trabajo en Argentina” en
Trabajo, desigualdad y territorio. Las consecuencias del neoliberalismo, Javier
Lindenboim (compilador), Cuaderno del Centro de Estudio sobre Población, Empleo
y Desarrollo, N° 8, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos
Aires, 2004.
- Rapoport, Mario; Historia económica, política y social de la
Argentina (1880-2003)”, Ediciones Ariel, Buenos Aires, Argentina, 2005.